¿POR QUÉ TIENEN ESTA CONDUCTA LOS NIÑOS EN SITUACIONES DE MALTRATO?

“Mi hijo recibe maltrato por parte del otro progenitor pero aun así me doy cuenta que,  a menudo, él se esfuerza en agradarle y le disculpa”

 

Con esta frase podría resumir la cantidad de argumentos que he recibido estos últimos días de mujeres madres que están viendo como su hijo esta siendo o ha sido maltratado y no pueden hacer nada más que esté en sus manos para pararlo.

 

Niños que a pesar de estar sometidos a situaciones de agresión física, verbal e incluso sexual siguen queriendo mantenerse al lado de la persona o personas que les maltratan. Niños que hacen esfuerzos para agradar y ser aceptados. Niños reprimidos emocionalmente, indefensos ante el comportamiento abusivo del adulto…

 

Una madre me pedía hace unos días herramientas y consejos para que sus hijos se pudieran defender de las agresiones verbales que estaban sufriendo continuamente por parte del otro progenitor y de la familia extensa.

Pero lo cierto es que no hay herramientas que podamos dar a nuestros niños puesto que lo niños, por su condición de serlo, simplemente no pueden defenderse.

 

Como he explicado alguna otra vez, el mundo emocional infantil es completamente diferente al del adulto. Hasta que el niño no alcanza la capacidad de empatía y de entender en mundo conceptual y abstracto de los adultos, lo cual no sucede hasta aproximadamente los 9-10 años de edad o más, éste siente un amor incondicional hacia sus progenitores. El niño quiere a sus padres por encima de todo. Ni siquiera el peor de los maltratos cuestiona en el niño el amor hacia sus padres y como las personas que constituyen los mayores pilares de su vida.

¿Por qué? Pues simplemente porque su seguridad y desarrollo físico y psíquico depende de ello. De ese vinculo de unión incondicional con sus progenitores. Es cuestión de pura supervivencia.

 

Entonces, cuando un niño es maltratado física o psicológicamente lo que hace es posicionarse desde el victimismo. Es decir, asumiendo el maltrato. Creyéndose y absorbiendo lo que le van diciendo y cómo le van tratando. De ahí, a partir de toda esa información que recibe el niño a medida que va creciendo, va construyendo el concepto sobre si mismo y creando los cimientos de su mundo emocional y psicológico.

 

Si a un niño menor de 10 años le repetimos constantemente que es un inútil. El no va a contestar que el adulto esta equivocado. Sino que va a creérselo como una verdad absoluta y crecerá creyendo que es un inútil, siempre y cuando no haya alguien que le diga lo contrario.

 

Y no solo la agresión constituye maltrato, sino también otras situaciones como la ausencia de muestras de afecto y/o el abandono, tanto físico como emocional.

 

¿Cómo puedo ayudar a un niño que esta sufriendo maltrato?

 

Lo peor que le puede pasar a un niño maltratado no es maltrato en si. Lo peor que le puede pasar a un niño, es sufrir maltrato en cualquiera de sus formas y no ser escuchado y sostenido.

A veces, y quiero pensar que cada vez menos, se vive el maltratro como un tabú o algo incómodo dentro de las familias. Se hace la ley del silencio. Porque de lo que no se habla no existe. Y la falta de herramientas y capacidad para gestionar algo tan duro y doloroso hace que se termine por creer que el hecho de no hablar con los niños de aquello que sucede, de no darle importancia e incluso negarlo, permite que el niño lo viva con menos sufrimiento e incluso lo “lleve” mejor. Cuando es justamente todo lo contrario.

 

¿Cuantas madres, en aquellos tiempos, que miraban hacia otro lado ante el maltrato infantil? ¿Cuántos gritos silenciados, con un: no pasa nada? ¿Cuántos no llores que aun será peor? ¿Cuántos?

Niños y niñas que crecen con un sentimiento de culpa gigantesco, de no merecimiento, de rechazo a ellos mismos, de vergüenza….

Me gustaría pensar que con la información que tenemos hoy en día, esto ya no sucede.

 

Porque sí. Porque como madres tenemos muchísimo poder para ayudar a nuestros hijos: ofreciendo nuestra mirada de entendimiento y comprensión, construyendo un espacio de complicidad y comunicación con ellos. Un lugar de  contención, sostén y empatía. Sin presión, sin valoraciones ni juicios. Demostrándoles que estamos trabajando para ayudarles, para no proyectar, además, nuestro propio dolor sobre ellos. Haciendo todo, absolutamente todo lo que está en nuestras manos. Diciéndoles lo valiosos que son, que no son culpables, lo bien que lo están haciendo… básicamente haciéndoles sentir que, pase lo que pase, en ningún caso están solos.

Porque es nuestra responsabilidad como mujeres, madres y como seres humanos, compensar las vivencias injustas que viven nuestros niños y que, desgraciadamente, no podemos evitar.

Porque si hacemos esto, si ayudamos y acompañamos a nuestros niños hoy. Mañana crecerán y entonces sí tendrán esa capacidad de entender el mundo, de comprender los sentimientos del otro. Y ese amor, dejará de ser incondicional y estará condicionado por lo que han vivido y, sobretodo, por lo que sus maltratadores les han hecho sentir.

Y si no puedes o no te sientes capaz de hacerlo tu sola, busca ayuda por favor. De alguien que pueda ofrecerte estas herramientas para que puedas ayudar y contener a tus niños.

 

Porque vivan la situación que vivan tus hijos, puedes ayudarles a construirse como adultos resilientes, empoderados y que no crezcan siendo victimas de su propia familia.

 

Me encantará leer tus aportaciones.

 

Una respuesta a «¿POR QUÉ TIENEN ESTA CONDUCTA LOS NIÑOS EN SITUACIONES DE MALTRATO?»

  1. Es tan tan duro expresar este tema, lo he vivido tantas veces. Como hacer que al padre no le molestaran los niños, tenía hasta una señal para que pararán para que el tema no fuera a más. He tenido tantas riñas por que no los tocará , incluso les reñia yo para que no lo hiciera el y no pasara nada.
    Ya un día me di cuenta que se me escapaba el tema y ya era muy difícil controlar esa ley del silencio que tan real es, cuando he conseguido salir de mi maltratador y el suyo, me he dado cuenta de cuánto daño físico pero he llegado a pensar que prefería un golpe a todo el daño emocional que nos ha hecho. Y entender que normalice una situación intolerable.
    He pedido ayuda, he denunciado, los llevo al psicólogo y saben que pase lo que pase mamá esta ahí que siempre estaré y que son grandes personas.
    Por eso cuando se marchan con el duele el alma, no puedes ayudarles. Es tan difícil recomponerlos de todo el daño emocional que les hacen que me tiro horas reflexionando animándoles y que entiendan que aunque ellos sean chiquitos son grandes personas. Intentando grabar en sus mentes y en sus actos la palabra respeto y reconocer.
    No quiero que ellos crezcan y se lo hagan a otras personas, así no se trata a las personas.
    Es que te podría decir tantas cosas…. Por lo menos ahora me estoy curando como tu dices en algún post…

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