LO QUE PASA CUANDO MI HIJO ESTA CON “ELLOS” Y 4 CLAVES PARA SOBRELLEVARLO

“Olvidaré lo que dijiste, también olvidaré lo que hiciste, pero jamás olvidaré cómo me hiciste sentir”

Maya Angelou

Son varias las razones por las que te puedes sentir angustiada en los días en que tu hijo tiene que irse con su padre. Ya hemos hablado del dolor de la separación y de qué puedes hacer para gestionarlo mejor.

 

Pero de lo que no hemos hablado es de lo que pasa cuando tu hijo está con ellos y la manera en que esto te hace sufrir.

 

Antes de todo, es necesario darte cuenta de que existen dos realidades al respecto:

 

  • Lo que pasa cuando tu hijo está con “ellos”, y lo que pasa por tu cabeza cuando tu hijo está con “ellos”.

 

Aunque te parezca lo mismo, te aseguro que no lo es.

 

Sé que ahora estás pensando que tienes la certeza absoluta que le hablan mal de ti a tu hijo. Que tal y como son, no van a llevarle al parque o a hacer actividades donde pueda jugar con otros niños. Que no le van a dar alimentos saludables. Que no van a leerle un cuento antes de acostarse.

Que no sabrán peinarle ni asearle correctamente, que le hablaran mal o le gritaran, etc…

 

Y es probable que así sea. Porque le conoces a él como nadie y, sobretodo, conoces de dónde viene.

 

Y tú te auto-fustigas, teniendo estas discusiones contigo misma antes, durante y después de la estancia, es decir, casi siempre.

 

Esto te genera esta angustia, frustración, impotencia, rabia, etc…en definitiva: un buen saco de sufrimiento.

 

Convirtiendo tu vida en una auténtica pesadilla.

 

Sufres porque no puedes aceptar esta realidad, porque no le aceptas a él ni a su familia, porque crees que el mundo es injusto y que, esto, debería ser de otra manera. ¿Cierto?

 

Déjame decirte que mientras sigas luchando contra la realidad, no vas a poder liberarte nunca de este sufrimiento.

 

Luchar contra la realidad, es como querer enseñar a hablar a un gato o darte cabezazos contra un muro de piedra. Es desesperante.

 

Si te das cuenta, deseas que tu realidad sea diferente, pero teniendo estos pensamientos estás llevándoos (a ti y a tu hijo) por un laberinto de sufrimiento sinfín.

 

Bien, ¿Y qué propones, Marta?

 

Pues te propongo que empieces por aplicar estas 4 claves que te permitirán cambiar el rumbo y alejarte del sufrimiento:

  • 1-ACEPTA TU PARTE DE RESPONSABILIDAD: si crees que toda la culpa es del padre de tus hijos, que él debería ser y actuar de otra forma. Que debería ser mejor padre, que debería tratar a tu hijo de otra forma, etc… estás posicionándote como victima. Como sabes, una victima es alguien que no tiene control sobre su vida. Es alguien que pone en manos ajenas su existencia y su bienestar en función de lo que los demás, ELLOS, hacen o dicen.

Mientras sigas pensando que solo serás feliz cuando el padre de tu hijo sea y se comporte diferente, lamento decirte que estás perdida. Porque, como sabes, eso nunca va a suceder.

 

Esas personas, ELLOS, ya eran así cuando los conociste, en el momento que decidiste que formaran parte de tu vida y te vinculaste con ellos a través de tu hijo.

 

Te guste o no tú, has co-creado esta situación y, por tanto, tienes tu parte de responsabilidad y hasta que no lo aceptes no vas a liberarte de esta pesadilla.  

 

Aceptar tu responsabilidad no significa ahora auto-fustigarte por lo que tú hiciste, ni culpabilizarte por tu “error” ni por las decisiones que tomaste.  Pues eso, te llevará de nuevo al sufrimiento, a la otra cara de la misma moneda.

 

Responsabilizarse significa aceptar la realidad tal y como es, entendiendo que esta situación ha venido a tu vida porque tienes algo que aprender de ella.

 

Descubrir esta enseñanza debería ser tu misión.

 

Pues es lo que va a llevarte a aceptar la situación, a dejar de culpabilizarte, de culpar a los demás y a dejar de ser una victima de tus propias decisiones.

Para tomar las riendas de tu vida, debes responsabilizarte de la situación y de tus propias decisiones, solo así serás libre.

  • 2-PRACTICA LA COMPASION: Como te decía, ELLOS, ya eran así cuando los conociste. Estoy segura que viste situaciones o actitudes que no te gustaron. Sabias que había gritos, malos hábitos, situaciones que no resonaban contigo, etc… pero aun así entonces las aceptaste.

En aquel momento antes de ser madre, toleraste como válido algo que ahora no aceptas, porque ahora el daño no es hacia ti, si no hacia tu hijo.

 

Date cuenta que, ELLOS, actúan de esta forma porque no saben hacerlo de otra. Y no te digo que lo toleres de nuevo, ni que los justifiques, lo apruebes o lo des como válido. Ni mucho menos.

Solo pregúntate de dónde vienen, qué ha vivido el padre tus hijos en el seno de su familia, cómo le han educado, los valores que ha recibido, etc…ahí tienes la clave para entender y aceptar su conducta y que, te guste o no, serán siempre también familia de tu hijo.

 

Cambia la mirada hacia ELLOS, deja de verlos desde el odio y la rabia y comienza a mirarlos desde la compasión, solo así dejarás de sufrir.

Practica también la compasión hacia ti misma y, como te decía, descubre las enseñanzas que esta situación ha venido a darte.

Pues haberte tropezado con ELLOS no es fruto del azar ni de tu mala suerte.

  • 3-TRANSMITELES CÓMO TE GUSTARIA QUE EDUCARAN Y SE RELACIONARAN CON TU HIJO.

Si hay algo que puedes hacer para que esta realidad sea diferente, es comunicarles cómo te gustaría que trataran a tu hijo cuando está con ellos.

 

Estarás pensando que esto no va a servir de nada y, seguramente, tengas razón. Pues no van a cambiar una dinámica familiar que lleva años y décadas funcionando, posiblemente generación tras generación, solamente porque tú se lo digas.

 

Aun así, te invito a hacerlo, pues de hecho es la única forma que tienes de intentar incidir en el cambio de la situación  y, de esta manera, habrás hecho todo lo que está en tus manos.

 

Te propongo que lo hagas por escrito, a través de una carta, la cual puedes dársela en mano o a través de tu abogado (lo que creas más conveniente en tu caso, pero asegurándote que les llega).

Haz que conste esta acción por tu parte y guarda una copia de la misma.

Sé lo más asertiva posible, muéstrales el modelo comunicativo que para ti es necesario, dando ejemplo de sensatez y tolerancia. 

Exprésalo no como tus necesidades, sino como las necesidades de tu hijo. Explicando sus rutinas, su forma de calmarse, sus gustos y preferencias, etc…

 

  • 4-SE TÚ EL MODELO QUE TE GUSTARIA VER EN “ELLOS”.

Tu hijo, tarde o temprano y poco a poco, irá construyendo su propio criterio y visión del mundo y de las personas que lo rodean y cuidan de él. Sus modelos parentales.

 

Cuando hay una separación, si no hay una consonancia de criterios educativos (ya no la había antes de separaros) se crearán inevitablemente dos modelos parentales diferentes.

 

Tu hijo se dará cuenta de las dos realidades que le rodean en su día a día y se posicionará inevitablemente.

Sabes cómo te hace sentir a ti esta situación, pero…

 ¿Te has preguntando cómo se siente tu hijo cada vez que le hablan mal de ti, le gritan, no juegan con él, etc…?

 

Lo mejor que puedes hacer de hecho, lo único, es ser el ejemplo que te gustaría ver en ELLOS y que ahora no aceptas.

Si ellos hablan mal de ti a tu hijo, demuéstrale con tu actitud y tu apoyo que están equivocados. Si le gritan, enséñale que hay otras formas de comunicarse. Si no juegan con él, o no le escuchan, etc…

Simplemente, sé tú la madre que tu hijo necesita, eso es lo único que debe preocuparte y que esta en tus manos estos estos momentos.

 

No caigas en el error de entrar en su juego y contradecir lo que ellos dicen de ti, de criticarles por lo que hacen o por lo que no hacen, de hablar mal de ellos delante de tu hijo.

 

Enfadarte y entrar en cólera si tu hijo te explica situaciones que no te gustan, etc…pues actuando como ELLOS, les estarás dando la razón y le estarás mostrando a tu hijo que eso es lo único que hay y que la vida puede ofrecerle.

Recuerda que tu hijo olvidará lo que le dijeron, olvidará lo que hicieron, pero nunca olvidará cómo le hicieron sentir.

Si te encuentras en esta situación y tienes dificultades para sobrellevarlo reserva tu sesión gratuita y te explico cómo puedo ayudarte.

 

Una respuesta a «LO QUE PASA CUANDO MI HIJO ESTA CON “ELLOS” Y 4 CLAVES PARA SOBRELLEVARLO»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *