EL CONFINAMIENTO, LA HUMANIDAD Y LAS MADRES SEPARADAS

Hoy quiero presentaros a Ana y dedicarle este post;)

Ana es madre de 4 niños (tres niños y una niña) y, como imaginaréis, está separada. Ella se hace cargo de los niños.

Desde hace aproximadamente una semana y como todas las familias de casi todo el planeta, Ana esta confinada en su casa. Sola con sus 4 niños.

Y como todos los niños, sus hijos necesitan saltar, correr, gritar… para tener un adecuado desarrollo psicomotor y cognitivo.

Ana es educadora infantil, trabaja de maestra en una escuela y sabe perfectamente qué necesitan sus hijos y cómo ofrecérselo.  Aun así, le pasa como a todas nosotras y tiene momentos en que se siente desbordada a causa de esta necesidad de movimiento de los peques.

Además, estos días incluso está teniendo problemas para hacer la compra, así que no tiene otro remedio que pedir ayuda a sus vecinos, que buenamente le ofrecen.

Todas las veces que he podido hablar con ella y a pesar de todo lo que tiene, Ana mantiene el sentido del humor. Un humor irónico y divertido que la caracteriza, intentando sobrellevarlo lo mejor que puede.

Porque  sabe que, como el resto de la humanidad, tenemos una responsabilidad moral, un deber colectivo de quedarnos en casa.

Últimamente y casi todos los días, desde que comenzó el confinamiento, Diana ve desde su ventana a personas sacando a pasear al perro no sé cuántas veces, o 4 miembros de una misma familia paseando al mismo perro una y otra vez.

No estamos aquí para juzgar a nadie y me gustaría pensar que son casos puntuales (aunque todos los días me llegan imágenes de personas saltándose literalmente el confinamiento con cualquier excusa).

No estoy diciendo que las madres que estamos solas, tengamos más derechos que los demás. No no, exactamente LOS MISMOS DERECHOS que los demás y las MISMAS OBLIGACIONES.

El confinamiento es para TODOS.

Pero que se haga cargo la sociedad de lo que supone para una madre estar sola con sus dos, tres o cuatro hijos encerrada en casa hasta sabe Dios cuando. Que además algunas, tenemos que trabajar  desde casa porque estamos levantando un proyecto que a estas alturas ya se tambalea. Y que, además, a causa de la situación, ves que el plan B que tenías y hasta el C se han ido literalmente a la m***.

Que la única ayuda que teníamos es la de los abuelos y que ahora ha desaparecido porque les tenemos que proteger.

Es en estas situaciones cuando sale a la luz la verdadera esencia de la condición humana.

No sé si es irresponsabilidad, egoísmo o simplemente pura ignorancia. Que cada cual saque sus propias conclusiones, yo solamente intento apelar al sentido común.

Y que, todas nosotras, las madres que estamos solas en estos días de la marmota, como Ana, nos responsabilizamos, nos mantenemos firmes porque en el fondo sabemos, que este es un reto más de la vida (un enorme reto, sí) pero del cual saldremos como hemos hecho siempre habiendo aprendido una gran lección.

Gracias por leerme:)

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