¿CÓMO SUPERAR LA SEPARACIÓN CUANDO HAY DEPENDENCIA EMOCIONAL Y TENEMOS HIJOS?

En primer lugar, una debe identificar si la causa de la dificultad para aceptar la separación o una de las causas, es la existencia de enganche o dependencia emocional hacia la otra persona.  

 

Para resumir que es, según @silviacongost (psicóloga experta en dependencia emocional) la define como “La incapacidad de terminar con una relación, aun sabiendo que es totalmente necesario hacerlo. Es una adicción que genera una necesidad del otro”

Creemos que necesitamos a esa persona para ser felices, para estar completas y nuestra vida tenga sentido.

Una relación donde para amar al otro, dejas de respetarte a ti misma. Donde pisas una y otra vez tus valores y tus “innegociables”, donde necesitas la validación del otro para tomar decisiones. En definitiva, una relación donde dejas de ser tu misma para convertirte en otra persona.

Causas hay muchas pero la principal es la falta de autoestima y el miedo a quedarnos sol@s.

Si crees que sufres de dependencia emocional te recomiendo que leas a @walter_riso o la misma @silviacongost para salir de dudas.

 

Como ves, se ha hablado y escrito mucho de la dependencia emocional, qué es y cómo superarla. Pero a mi parecer poco se ha hablado de cómo superar esta adicción cuando hay hijos.

 

La misma @silviacongost en su libro “Cuando amar demasiado es depender” explica cuál es la mejor solución para superar una relación donde hay dependencia: el contacto cero. Dejar de ver a esa persona, desaparecer del circulo de amigos, bloquearlo de las redes, borrar su numero de teléfono, dejar de frecuentar los lugares donde puedes encontrarle. Y muchas otras estrategias para no verle y conseguir que esa persona desaparezca de tu vida. Algo así como “ojos que no ven, corazón que no siente”.

 

Pero… ¿Qué pasa cuando nos separamos, la relación se rompe pero tenemos hijos en común? ¿Cuándo el contacto cero, simplemente no es posible?

 

Bien, en el mismo libro Silvia dedica un pequeño apartado a esta situación. E indica que lo que deberíamos hacer es tomar medidas que se parezcan lo máximo posible al contacto cero.

Pero ante la necesidad de ir más allá y acotar al máximo estas líneas de acción para poder superar nuestra separación cuando hay dependencia y tenemos hijos, te propongo que lleves a cabo estas 5 pautas:

 

Siempre dentro de esta premisa que propone Silvia “crear un contexto que se parezca lo máximo posible al contacto cero”.

 

  • Cuando la decisión de la separación esté tomada, es preciso establecer lo más “a rajatabla posible” el régimen de visitas a los niños. Si hay custodia compartida determinar cuando van a estar con uno y cuando con el otro. Ponerlo por escrito lo más especifico posible. Por tanto, en los casos de dependencia emocional más si cabe, es necesario establecer un convenio regulador lo antes posible.

De esta forma sabremos qué días y qué horas tendríamos que verle.

  • Pedir a otra persona durante un tiempo que haga los intercambios de los niños. Si los tiene que venir a recoger que sea otra persona quien se los entregue. Y lo mismo por si los tienes que llevar tú. Pídeselo a alguien de la familia, una amiga o alguien de confianza. No es para siempre, solamente hasta que seas capaz de superar la dependencia.
  • Elimina cualquier tipo de interacción y comunicación con él. Si teneis que hablar sobre temas de convenio, repartición de bienes, etc… hazlo por mail y a poder ser a través también de una tercera persona. Puede ser tu abogad@ o alguien que se preste a hacer de intermediario, o un mediador.

Explícale lo que necesitas comunicarle y que sea esa persona quien redacte los correos y también quien los lea. Por lo tanto, esa persona tiene que saber qué esta pasando y el por qué de esta forma de comunicación.

 

  • No preguntes a los niños qué han hecho con su padre bajo ningún concepto. En estos momentos solamente necesitas saber que están y han estado bien con su padre. La información de qué han hecho, donde han ido o con quien mas han estado no la necesitas. Si ellos te lo cuentan, muestra tu interés, pero evita hacer juicios sobre lo que te explican.
  • Si por alguna causa mayor es necesario que os veáis (hospitalización de los niños, escuela, etc…) haz un ejercicio de prevención. Visualizando al máximo de detalle posible, cómo va a ser ese escenario de manera que puedas prever lo que puede pasar. Es necesario que te prepares mentalmente para ese momento y puedas entrenar tu mente para no compartir tus emociones, ni mostrarte vulnerable hacia la otra persona. Evitando así bajar la guardia y volver a caer en lo mismo de siempre. Y, de todas formas, siempre que puedas intenta no coincidir con él. Procura averiguar qué horas va a estar, para tú poder ir en otro momento si es posible.

Sé que todo esto suena muy frio y que puede ser complicado tener todo tan calculado. Pero recuerda que la dependencia emocional es una adicción. Eres una adicta al otro. Le necesitas como una droga y, por tanto, toda medida de prevención, por muy drástica y calculada que te parezca, es lo único que te puede sacar de esta situación tan destructiva y dañina para ti y para tus hijos.

Recuerda que eres el modelo donde se reflejan tus hijos. Vivir una relación tóxica, donde hay desprecios, silencios, desvalorizaciones, etc… hará que construyan su mundo emocional a través de esos patrones de conducta. 

En la separación y cuando por la razón que sea es una separacion conflictiva, antes de hacer o no hacer algo, cualquier tipo de interacciones o tomar decisiones, pregúntate: 

¿Con esto que voy a hacer ahora, que modelo de conducta estoy ofreciendo a mis hijos?

 

Gracias por leerme:)

De nuevo si necesitas apoyo en este tema, para llevar a cabo estas pautas, decirte que en el PROGRAMA DE FORMACIÓN trabajamos en esta y otras cuestiones de manera individualizada. 

Reserva tu sesión de valoración, aquí mismo: