TIPS PARA GESTIONAR EL MIEDO A LA SOLEDAD EN LA SEPARACIÓN

 

Esta semana estoy profundizando en el tema del miedo que tenemos a la soledad cuando nos separamos. 

Y de eso vengo a hablarte hoy.

Si de por sí la condición de separación lleva consigo el miedo a la soledad, este aislamiento que estamos viviendo a causa de la pandemia,  no ayuda nada ¿verdad?

Llevo semanas hablando con madres separadas que se sienten muy solas. Bien porque las han “dejado” y no se sienten capaces de continuar en estas condiciones. Porque su red de apoyo esta lejos y no encuentran con quien conectar emocionalmente o  personas para hacer actividades, poder hablar y compartir. 

Y esto no debería ocurrir. Bajo ningún concepto. No es justo que además de todos los retos a los que tenemos que hacer frente, sintamos que nadie nos apoya ni acompaña en este camino.

Bajo mi punto de vista, considero que el miedo a la soledad puede venir desde dos fuentes diferentes:

1-   El  miedo a la soledad a causa de la ruptura de la pareja.

2- El miedo a la soledad frente a la maternidad, después de la separación. 

En ambos casos este miedo esta en cierta manera normalizado (por su frecuencia en la cantidad de personas que lo manifiestan) pero eso no significa que, después de la separación, estemos condenadas a experimentar y “sufrir” este sentimiento de soledad. 

¿Pero, por qué tenemos este sentimiento?

Biológicamente nuestro cerebro está programado para la supervivencia y para evitar el sufrimiento. Cuando nos quedamos “solas” nuestra mente lo interpreta del mismo modo que nuestros ancestros primitivos, como si nos hubieran expulsado de la tribu y, de repente, estemos solos frente a los depredadores. 

Obviamente en la actualidad no existen tales depredadores, por lo tanto, después de estos primeros  momentos de conexión con el miedo, deberíamos ser capaces de activar nuestro cerebro más racional y darnos cuenta que no tenemos por qué temer nada. 

Socialmente necesitamos sentirnos conectados emocionalmente con los demás. Somos seres sociales. 

Hoy quiero hablarte sobre: 

EL MIEDO A LA SOLEDAD A CAUSA DE LA RUPTURA DE PAREJA:

En este caso, lo que nos conecta con el miedo es el hecho vivir la ruptura como un abandono, un rechazo. Nuestro cerebro lo interpreta como esa “expulsión” del grupo que te comentaba. Se activan diferentes creencias “no soy suficiente”, “soy defectuosa”, “hay algo malo en mi y por eso me rechazan”, etc, etc…

Si en estos momentos sientes este vacío de soledad, , te propongo que te preguntes con qué creencia estas conectando. ¿Cuál es tu discurso interno? Te darás cuenta que el origen de tu sufrimiento no es lo que te esta sucediendo, sino aquello que te estás diciendo a ti misma al respecto. 
Por lo tanto, es necesario iniciar un proceso de cuestionamiento de creencias. Comenzar un camino de indagación que te permita eliminar  una a una todas estas creencias que están limitando tu camino de superación. 

Una cosa es estar sola y la otra sentirse sola. No es lo mismo, .

¿Te has preguntado cómo está tu autoestima? Porque esto tiene mucho que ver con ello. Pues cuanto más saludable sea tu autoestima, menos te costará disfrutar de tu soledad.

Lo cierto es que la soledad puede ser realmente un lugar maravilloso: Donde puedes conocerte a ti misma, crecer como mujer y como madre, aprender de lo vivido y despegar de tus cenizas cual ave fénix. 

Obviamente, después de la separación,  necesitamos realizar nuestro proceso de duelo. Transitar todas y cada una de las etapas que lo conforman (negación, rabia, tristeza, negociación…hasta llegar a la aceptación).

Y si se trata de una ruptura no deseada, es fácil estancarnos con alguna de estas etapas. Si siento la soledad como un pozo sin salida, corro el riesgo de sumirme en la más profunda tristeza.

Por lo tanto, mi primera propuesta para gestionar el sentimiento de soledad es comenzar un trabajo de cuestionamiento de creencias. 

Una vez comenzado este proceso es necesario pasar a la acción. Dicen que el mejor camino para superar una ruptura es construyendo nuevas ilusiones. 

Quizá ahora estés pensando en encontrar una nueva pareja. No me refería a eso. Pues si no hemos hecho antes un proceso de duelo que me permita llegar a la aceptación. Donde puedo detectar y reparar mis patrones disfuncionales de conducta emocional, que me haya permitido aprender y crecer, es muy probable que la persona que encuentre esté en el mismo nivel de conciencia que la anterior. Pues repetir patrones de relación (parejas que se parecen) no es para nada casualidad.

Por lo tanto, a no ser que hayamos hecho muy bien el  proceso, bajo mi punto de vista es mejor quedarse soltera durante una temporada. Y aprovechar esta “soledad” para aprender y crecer. Es una inversión que agradecerás en el futuro, , te lo aseguro;)

Cuando hablo de ilusiones me refería más bien a otras cosas:

¿Qué te parece comenzar ese proyecto de emprendimiento que siempre has querido arrancar? 
¿Apuntarte a clases para aprender un nuevo idioma? ¿O aprender a tocar un instrumento? 

Piensa en aquello que te motiva, algo que te haga verdadera ilusión. 

¿Sabes qué hice yo para combatir mi soledad? Me apunté al rocódromo de mi ciudad y comencé a tomar clases de escalada, siempre me había hecho ilusión, pero nunca me había atrevido. Pero me atreví. 

Allí me plante, sin conocer a nadie, sin saber muy bien qué hacia….y no fue fácil…había días que me decía a mi misma ¿Pero qué estás haciendo aquí? A tu edad… en tu situación…vamos…un diálogo totalmente limitante.

Pero como mis ganas superaban a mi miedo, allí me plantaba cada martes y jueves. Y ahora la escalada se ha convertido en mi hobby. Me ha permitido conocer gente nueva, pasar fines de semana en la naturaleza, una herramienta para relajar la mente cuando lo necesito. Por no decir el cambio que ha hecho mi cuerpo, me he puesto realmente en forma!

Otras propuestas para terminar con el sentimiento de soledad:

– LEER: leer muchos libros de crecimiento personal. Y no me refiero sólo a la autoayuda, hay libros  que realmente pueden cambiar tu vida. Libros para encontrar tu mejor versión, para aprender a gestionar tus emociones, para acompañar y ayudar a tus hijos….Pregúntame si necesitas orientación en este tema. Algún día te hablaré de ellos. 

–  AUTOCUIDADO: ¿Has pensado cómo te tratas, ? Porque lo cierto es que deberías tratarte como a la persona que más quieres en el  mundo. Si sí ya sé qué estás pensando…¡Incluso más que a tus hijos! Y no es egoísmo, es respeto hacia ti misma.
¿Te cocinas como lo harías a alguien que amas? ¿Te arreglas? ¿Te relajas cuando lo necesitas? ¿Cuidas tu cuerpo?

– AYUDAR A LOS DEMÁS: bajo mi punto de vista, es una de esas cosas que más te acercan a la autorrealización personal.  Cuando prestamos nuestra ayuda, damos lo mejor de nosotros, nos entregamos y, lo más importante, dejamos de focalizarnos en nuestros “problemas”  lo que hace que, de repente, dejen de tener tanta importancia. ¿Lo has probado?

Para mí es de las cosas más ilusionantes que existen, supongo que por eso me dedico a lo que me dedico. Cuando lo pruebas, no puedes dejar de hacerlo. Si no sabes cómo comenzar, puedes buscar un colectivo donde echar una mano. En tu ciudad, en tu barrio, incluso hoy en día online. Hay cantidad de asociaciones, ong, que buscan voluntarios. 

¿Qué te parecería ayudar a madres separadas como tú a través de tu experiencia? Tal vez ahora pienses que no estás en condiciones de ayudar a nadie. Pero es justamente lo contrario, . Cuanto más mal estamos más predispuestas estamos y más nos abrimos a los demás. Porque se convierte en una necesidad. 

Si te ha gustado la idea, te invito a unirte a nosotras. Nos reunimos cada semana a través de reuniones virtuales. Donde compartimos conocimiento, situaciones, experiencias, necesidades. Ayudamos a las demás. Las demás nos ayudan. 

Como te decía al principio, somos seres sociales, emocionales y racionales. Sí,  ese orden. Y necesitamos conectar con las otras personas. Y te garantizo, , por propia experiencia, porque cada semana me lo confirman las madres de la TRIBU, que no hay nada mejor para combatir la soledad que conectar con personas que hablan tu mismo idioma. Personas con quien poder desahogarte, abrirte, ser tu misma, sin juicios, sin críticas. 
Además tenemos un grupo de whatssap donde podemos hablar todos los días. 

De momento la pandemia solo nos permite encontrarnos virtualmente, pero el proyecto pretende ir muchísimo más allá. Y esto es algo que todavía no he explicado a nadie…todo llegará;)

¿Qué me dices, te unes a nosotras? 

Te dejo aquí el enlace a mi agenda para que podamos conversar y te cuento cómo funciona.

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