CASA- NIDO ¿Lo mejor para los niños?

La opción casa nido es aquella en la que, después de la separación, los progenitores deciden que serán los niños quienes permanecerán en el hogar familiar y los padres van y vienen de forma alternativa (generalmente por semanas).

Esta opción se elige habitualmente por creer que es la mejor opción para los niños, puesto que implica que ellos no tengan que experimentar ningún cambio, salvo el tener que ver a sus padres a partir de ese momento de forma alternativa en el tiempo.

En principio parece la opción más “saludable” para los pequeños. Digo en principio porque, a la práctica esto puede resultar no ser así.

Elegir esta opción conlleva una serie de consecuencias para los progenitores:

  • Requiere de un mayor gasto económico, pues pasamos de mantener un hogar, a tener que mantener 3. Lo que nos puede llevar a la precariedad económica familiar. Pasar del modo trabajar para vivir a la pura supervivencia.

Resultado: estrés emocional por causas económicas.

  • Los progenitores deben renunciar a la “intimidad” del hogar en la casa nido. No sentimos esa casa como “nuestro hogar familiar”, sino como el lugar donde estamos con nuestros hijos durante un tiempo determinado.

Resultado: estrés emocional por causas adaptativas.

 

  • Requiere de tener mucho cuidado de la limpieza y el cuidado. Pues llegar a la casa nido y encontrarse que el otro progenitor ha dejado la ropa de los niños sin doblar o el baño sucio, probablemente será una fuente de conflictos.

Resultado: estrés emocional por causa de elusión de responsabilidades.

  • Si la relación es conflictiva, fruto de una ruptura conflictiva es mucho más difícil deshacernos de los conflictos. Superar una relación de dependencia emocional, o donde ha habido una infidelidad o donde simplemente la ruptura ha sido una decisión unilateral, se vuelve algo prácticamente insostenible.

Resultado: estrés emocional por causas emocionales.

  • Dificultad para rehacer nuestra vida. Vivimos en un permanente “estado de transición” entre nuestra anterior vida en pareja y nuestra nueva vida de madre separada. Es complicado iniciar y mantener una relación de pareja estable en estas condiciones.

Resultado: estrés emocional por causas de inestabilidad y falta de rutinas.

Por lo tanto, a las propias adversidades que conlleva superar una separación, se le une el estrés emocional generado por esta situación de mantener una casa nido. Y, llegados a este punto, volvemos a lo mismo de siempre. 

¿Una madre estresada es lo mejor para los niños?

Si estás en esta situación o si os vais a separar y estáis manejando esta opción, antes pregúntate:

¿Compensa sufrir esta situación para ahorrar a los niños que vayan de una casa a otra? ¿Hasta qué punto? ¿Durante cuanto tiempo es sostenible? ¿Por qué lo estamos haciendo realmente? ¿Hemos sopesado las consecuencias a nivel familiar o solamente para los niños? ¿Es la estabilidad de una casa lo que permite que los niños desarrollen su identidad y el arraigo a la familia? ¿O eso lo obtienen a través del vinculo emocional que desarrollan con sus progenitores?

Fíjate que no sois menos responsables si decidís que vuestros hijos vayan de una casa a otra. La verdad es que los pequeños poseen una capacidad de adaptación increíble y en todo caso siempre es mejor acompañarles en este cambio, que durará algunas semanas, que acabar desquiciada y en conflicto permanente con nuestra expareja pudiendo malmeter la relación para siempre.

Personalmente creo que, para optar por la casa nido, deben darse unas condiciones muy específicas:

  • Que exista una necesidad de la que dependa el desarrollo y la salud del niño por la cual deba permanecer en su casa como padecer algún tipo enfermedad.
  • Que exista una muy buena relación de co-parentalidad y de coordinación entre ambos progenitores. Y en cualquier caso habrá que estar muy alerta y muy implicados porque la más mínima desavenencia podría deteriorar esa relación tan buena que tal vez nos ha costado tanto conseguir.

Al final, es tan siempre como para recordar lo que siempre digo: 

“Que para que nuestros hijos estén bien, antes nosotras tenemos que estar bien”.

Y ten en cuenta que esta es solamente mi opinión, cada separación es un mundo y cada familia tiene sus propias razones, por supuesto todas y cada una de ellas válidas y respetables.

Si has elegido esta opción en tu separación, me encantará conocer tu experiencia.

Si tienes dificultades para decidir qué es lo mejor para vuestros hijos, qué necesidades tienen. Si tienes dudas en saber si lo estas haciendo bien recuerda que puedes disponer de  mi orientación, a través de una sesión de valoración gratuita:

 

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