4 CREENCIAS SOBRE LA SEPARACIÓN CON HIJOS QUE TE IMPIDEN SUPERARLA.

Y cómo desmontarlas…

Uno de los aspectos que más nos hace sufrir en la separación, son las creencias limitantes que tenemos acerca de ella. Creencias que forman parte de nuestro constructo mental, puesto que las hemos integrado en nuestra psique a lo largo de nuestra vida como verdades absolutas.

A menudo estas creencias provienen del tipo de educación que hemos recibido en nuestra infancia o del entorno social donde hemos crecido.

Puede que te hayas sentido reconocida en alguna de ellas o puede que te hayas echado las manos a la cabeza al leerlas. Pero estas creencias no las he inventado yo, sino que son afirmaciones que escucho a menudo en la formación.

La cuestión es que todas estas creencias son limitantes y castradoras, puesto que mientras las tengamos instauradas en nuestra estructura mental no podremos avanzar en la superación de nuestra separación y, sobretodo, no nos permitirán aprender y crecer gracias a ella.

 

Y la pregunta es ¿Cómo hacemos para eliminar o transformar todas estas creencias limitantes?

La eliminación de creencias a través del pensamiento racional es una de las técnicas que utilizamos en el Programa de Formación. Puesto que todas aquellas emociones que sentimos son fruto de nuestros pensamientos y creencias, por lo tanto, es necesario hacer este trabajo de reestructuración cognitiva para poder sentirnos mejor y ver todo lo que nos sucede desde otra perspectiva.

 

  • 1- LA SEPARACIÓN ES UN FRACASO VITAL: para desmontar esta creencia pregúntate: ¿Qué es para mi el éxito? Pues para poder decir que algo es un fracaso, antes, debo saber qué es para mi tener éxito en la vida.

Si para ti el éxito también es ser coherente entre lo que piensas y sientes con lo que haces y muestras. Si el éxito es respetarte a ti misma. Si el éxito es vivir según tus valores y necesidades. Si el éxito es ser el modelo de educación que te gustaría ofrecer a tus hijos, no, entonces la separación no es un fracaso.

 

  • 2- MIS HIJOS TENDRAN CARENCIAS AFECTIVAS A CAUSA DE LA SEPARACION: ¿Qué necesitan los niños? Muchas veces he hablado de ello: los niños necesitan tener sus necesidades cubiertas: necesidades afectivas y emocionales, necesidades básicas y necesidades cognitivas.

Entonces solo cabe preguntarnos: ¿Qué condiciones permiten que mis hijos tengan cubiertas estas necesidades? ¿Es el permanecer juntos y convivir bajo el mismo techo? O es la condición de mi actitud y mi modelo educativo como madre que se lo va a ofrecer. Si no somos felices donde estamos y nos quedamos ahí: ¿Qué ejemplo de vida les estoy ofreciendo a mis hijos?

¿Por qué razón no voy a ser capaz como madre de cubrir las necesidades de mis hijos, por el hecho de estar separada?

 

  • 3-CON LA EDAD QUE TENGO Y CON HIJOS NO PODRÉ REHACER MI VIDA: Lo he escuchado montones de veces: “¿Cómo voy a ser capaz de volver a empezar con toda esta carga que tengo?” o “¿Quién me va a querer con 45 años y 2 hijos?”. Cuando nos separamos a veces pensamos que la vida termina allí, que ya no hay más oportunidades, precisamente y como apuntaba: pensamos esto justamente porque vemos la separación como un fracaso. Nos decimos: “ya esta, no ha funcionado, no he sido capaz de formar y mantener una familia, he fracasado, se terminó”.

Ante estas afirmaciones se trata de darle la vuelta y ver lo que nos ha sucedido simplemente como una fuente de aprendizaje: ¿Qué puedo aprender de todo lo que he vivido durante estos años? ¿Qué volvería a hacer y qué no? ¿Cómo puedo aprovechar estas vivencias para mejorar como persona y como madre? ¿Qué puedo enseñarles a mis hijos de lo que hemos vivido?

Si soy capaz de hacer este cambio de mirada, no solamente puedo darme cuenta que la vida no termina allí, sino darme cuenta que tengo una oportunidad de volver a empezar.

 

  • 4- ESTAR SEPARADA SIGNIFICA SER FAMILIA DE SEGUNDA CATEGORIA: sé que parece una afirmación muy retrógrada y puede que te hayas escandalizado al leerla, pero lo cierto es que también la he escuchado muchas veces. Sentir que de repente nos sentimos inferiores a otras parejas que siguen juntos. Sentir miedo y vergüenza al qué dirán en nuestro circulo social. Sentirnos fuera de lugar en las fiestas de cumpleaños o en las celebraciones escolares, etc, etc…

Este sentimiento de desubicación forma parte del proceso de adaptación y aceptación de la nueva situación familiar. A la vez que debemos cuestionarnos el grado de certeza de estas afirmaciones. Como he dicho muchas veces, lo que sentimos es consecuencia de lo que pensamos. Si yo pienso que para tener el “titulo” de familia, es necesario permanecer juntos y convivir bajo el mismo techo, siempre tendré ese sentimiento de inferioridad y de no encajar en ningun sitio.

Preguntante ¿De dónde viene esta creencia, quien me la ha inculcado? Y luego ¿Qué utilidad tiene esta creencia en mi en estos momentos? ¿Qué nuevas afirmaciones y argumentos puedo encontrar para formar una nueva creencia más sensata y real sobre esta situación?

 

El sentirse capaz es simplemente una cuestión de actitud. Puedo decidir quedarme donde estoy. Creyéndome todos estos mensajes incapacitantes o tomar la decisión de recuperarme de este trance que es la separación.

Tomar decisiones comporta asumir responsabilidades. Si tomas la decisión de superar esto, no tendrás otra que comenzar cambiando tu actitud frente al reto. Basta simplemente con tener un camino trazado e ir marcándose y trabajar por pequeños objetivos.

Aunque cambiar de actitud es algo simple, no quiere decir que sea fácil. Para ello hay que trabajarse. Trabajar en tus pensamientos, en tus emociones y en tus hábitos.

Si has tomado la decisión de superar tu separación, pero no sabes cómo hacerlo, déjame acompañarte en este camino.

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